#3 ¿Quieres escribir? Lee.

Un gran porcentaje de escritores (prácticamente todos) recomiendan que para escribir bien, hay que leer, y leer bastante. Sonará algo obvio para muchos, pero es importante siempre poner las cartas sobre la mesa, como dice el dicho.

Cuando era niña, cuando era adolescente, los libros me salvaron de la desesperación: eso me convenció de que la lectura es el valor más elevado.

Simone de Beauvoir.

Adicional al hecho de que en los libros podemos encontrar un refugio contra la adversidad, o un camino para tratar de darle sentido a nuestra propia existencia, la lectura nos enriquece infinitamente cuando es nuestro turno de sentarnos a narrar nuestras propias historias. Si podemos metaforizar la escritura a manera de siembra, es bueno pensar que si uno va a «plantar» algo, sea en tierra fértil y bien vitaminada.

Los libros son las mejores vitaminas para escribir bien.

Reflexiona un poco y toma nota de lo siguiente:

¿Lees frecuentemente? ¿Qué tipo de libros lees? En un capítulo posterior podremos profundizar un poco respecto a esto, porque no es lo mismo un tipo de lectura que otro. Cada género aporta algo interesante y nuevo a nuestra perspectiva.

Aquí os dejo un pequeño ejercicio: escribe una lista de los cinco libros que más te hayan inspirado, y explica en palabras detalladas por qué. ¿Sobre qué temas te han hecho reflexionar? ¿Qué panoramas o perspectivas te han mostrado? ¿Han cambiado tu forma de ver la vida o la escritura? ¿Por qué?

Gracias por leer y compartir la inspiración. No olvides compartir este capítulo y comentar si te gustaría que hablara sobre algún tema específico.

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