Turismo emocional.

“Tú no sabes quedarte. Llegas, desordenas mi vida y te vas: lo tuyo no es amor. Es turismo emocional.” (Edel Juárez)

El concepto del turismo emocional es muy poco conocido. El turista emocional es aquella persona que puede estar abatida por las recientes tormentas y no sabe a dónde va o, quizás, tampoco busca ningún puerto. También podemos encontrar a turistas emocionales que están “desesperados” por encontrar un paraíso, iniciando su viaje con expectativas de encontrar la “pareja perfecta”. En cualquier caso, estas personas resultan ser más bien náufragos que exploradores, aunque su sensación inicial sea otra.

Creo que todas nos hemos cruzado alguna vez con el «chico trofeo» o el turista emocional que no se queda en un sitio por mucho tiempo y solo desata tsunamis; ese chico que es pura apariencia y poca sustancia. Esa clase de personas que, casi sin esfuerzo, hace que nadie pueda atraparlo y que, estoy segura, todos en algún momento hemos insistido en cambiar. Y es que somos tan ilusos que creemos que lo podemos conseguir. Todo para darnos cuenta de que es como subirte a una montaña rusa: es un círculo vicioso del que no sales, se vuelve aburrido y predecible, produce náuseas y puede acabar en vómito.

Esto me lleva a preguntarme por qué motivo insistimos en cambiar a las personas, pero esa es otra historia.

Esto es un amor a cuenta gotas, un amor a medias, un amor de noches calientes y días fríos, un amor que es no es amor. Y es que con esa clase de personas solo tienes dos cosas en común: todo y nada. Lo primero porque tenéis todo por vivir y lo segundo porque, cuando menos te lo esperas, ya no tenéis nada porque él ya se ha ido, a eso se resume la historia.

En algún momento te darás cuenta de que has hecho demasiado por alguien y que el siguiente paso sólo puede ser pararse, dejarlo solo y alejarse. No es que estés renunciando o que no lo hayas intentado con suficientes fuerzas, es que debes entender que has sobrepasado la línea de la determinación hacia la desesperación. Lo que es verdaderamente tuyo tarde o temprano lo será, y lo que no lo es, no importa lo mucho que te esfuerces porque nunca lo será.

Mi conclusión aquí es que siempre exijáis la verdad. De lo que quieren y lo que no, si es algo serio o solo pasar el rato sin compromiso. Pero que no haya dudas.

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