#18 Mente en blanco, trabajo sin terminar: bloqueo.

Bloqueos.

A veces, los escritores sentimos que la inspiración para escribir no llega y podemos pasarnos días sin saber cómo continuar una historia o un capítulo.

Lo que yo recomiendo es cerrar todo y dejar todo lo que tengáis para escribir y sentarse a pensar un buen rato.

Si no se os ocurre nada, podéis hacer lo que yo hago: salir a caminar, ver una película o escuchar música. Así despejas tu mente y, con las cosas cotidianas de la calle, o una frase, puede llegar la inspiración a tu mente. En el lugar que menos te esperes puede aparecer algo que tenga sentido para tu historia.

Los famosos »bloqueos del escritor» son muy duros, pero se pueden solucionar.

Si tu problema es que no sabes qué escribir para terminar un capítulo, lo que puedes hacer es coger cualquier papel y escribir lo primero que te venga a la mente y desarrollar una pequeñita historia con eso. Así tu mente se acostumbra a imaginar y se te hace más fácil escribir. Aunque no tenga nada que ver con tu historia ni el capítulo que estás escribiendo. La clave es no dejar de escribir.

Aunque no lo creas, las ideas llegan cuando menos lo esperas, mientras más pienses, más tardan porque les damos muchas vueltas a las cosas. Tu mente debe estar relajada, así los nervios no se apoderan de ti ni de tu escritura. Aun así, si crees que no tendrás ninguna buena idea en cualquier página de internet puedes encontrar muchas ideas, incluso hay generadores online que te aportan giros posibles para historias, nombres para tus personajes, etc.

También la duración del bloqueo depende de cada uno. Yo pasé hasta 8 meses sin escribir porque no encontraba nada que me fuera útil para mi historia. Sentía que todo era de relleno y no era lo que quería para mi obra.

También puede suceder lo completamente opuesto: tienes muchas ideas y no sabes por dónde empezar.

Aunque, para ponerte a escribir, tan sólo necesitas una idea, lápiz y papel; plasmar y ordenar las ideas no es tan fácil. El proceso no es sencillo, pero con las herramientas para escritores que existen actualmente, podrás conseguirlo de una manera un poco más fácil que décadas atrás

Podría poner una gran lista de aplicaciones y softwares que ayudan a organizar una historia por esquemas, anotaciones y palabras principales, pero prefiero explicar lo que me funciona a mí.

  • Crea una ficha de tu protagonista. Esto es importantísimo, tu personaje principal tiene que tener una historia, algo que lo hace único para ser el protagonista, y un propósito. ¿Qué objetivos tiene y qué hace para conseguirlo?

Puede parecer una estupidez, pero cuando le das un objetivo a tu protagonista, los problemas aparecen solos. Y con ayuda de la ficha puedes, a partir de sus características, buscar maneras de resolver dichos inconvenientes. De hecho, cuando la personalidad de tu personaje está bien definida, no tienes que pensar mucho cómo actuaría ante cada situación y simplemente escribes. También puedes informarte sobre los distintos tipos de personalidad que hay y adaptar tu protagonista a la suya propia.

  • Línea de tiempo de la obra. Si no eres de esos que dejan fluir la historia sin especificar el tiempo que transcurre, puedes diseñar una línea del tiempo como las que se hacen en los institutos sobre la historia contemporánea. Por ejemplo, si tu historia transcurre en una serie de horas, días, semanas, meses o incluso años. Eso depende totalmente de ti y de lo que tengas pensado hacer.
  • Notas con datos importantes relacionados a la novela. Por ejemplo, si tienes una historia en la que los protagonistas tienen poderes sobrenaturales, puedes hacer pequeñas notas junto a la ficha de cada personaje indicando qué poderes tiene cada uno y así no confundirte tú ni a los lectores.

Algo relacionado a esto es el vocabulario que creas necesitar o algún tipo de investigación. Tal vez tu historia se ambiente en la Francia del siglo XIII, entonces puedes anotar tus investigaciones de la época en tus notas. Tipo de gobierno, clases sociales, eventos importantes en ese año, creaciones e innovaciones de la época y más.

  • Listas. Desde lo que tu protagonista lleva en su mochila, hasta los lugares que visitaron o lo que tus personajes comieron. Esto no es necesario, pero a veces uno olvida cosas que ya pasaron, como que le pusiste un rastreador al antagonista o alguna clave importante.

Podría seguir, pero esto depende mucho de cada uno. La conclusión es que anotes y tengas a mano información que te pueda ser relevante a lo largo de la historia o pequeños detalles para que no pierdas el hilo. También son buenos consejos para el bloqueo, porque en cualquier momento con algún apunte, puede surgir una idea y ya solo queda ponerte a escribir.

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