#20 Cómo escribir más rápido.

Creo que todos conocemos algún concurso en alguna plataforma para escritores en la que, en un plazo corto de tiempo, tenemos que entregar una obra ya terminada. Pienso que no me equivoco al afirmar que, la mayoría de las veces, no nos apuntamos por miedo a que aparezca el temido bloqueo de escritor y os vengo a hablar de cómo escribir más rápido.

  • El primer paso y el más evidente es que no edites nada.

Es importante en estos casos, donde la cantidad importa más que la calidad que la edición (cantidad > calidad) y lo más recomendable es que la dejes para el final y que no sea algo que hagas mientras escribes. Esto te permite relatar tu historia de la manera en la que sale de tu corazón, y te detiene a la hora de sobrepensar las cosas.

La edición te mantiene pegado a una parte de la historia, cuando realmente tu preocupación es la historia. Aparte, no te deja tan estancado a esos párrafos que escribiste y evitas la constante pregunta de si deberías reescribir ese párrafo o eliminarlo.

  • No leas lo que acabas de escribir.

Escribe a diario, incluso si es poquito. Te ayudará a mantener un ritmo de trabajo y evitará que te desconcentres de tu tarea y tengas que leer todo otra vez, situarte en tu historia y otra vez pensar en qué escribir. Mantén un hábito de escritura constante y tendrás bastante progreso en poco tiempo.

  • Ve a contrarreloj.

A veces es difícil concentrarse por largos periodos de tiempo, por lo cual es necesario implementar un método que te sirva para que puedas escribir y descansar a la par.

Existen diversos métodos para alcanzar esto, pero la mayoría consiste en colocar un temporizador o alarma que tenga una cierta cantidad de minutos, durante los cuales deberás trabajar o escribir sin parar. Una vez se acaba ese tiempo, tomas un descanso de 5, 10 ó 15 minutos, dependiendo del tiempo que has trabajado o escrito, y continúas con ese proceso hasta que alcances tu meta diaria.

  • Siempre ten en mente tu meta, y la satisfacción que te traerá finalizarla.

Esto te ayuda, tanto a empezar tu proyecto, que es casi siempre lo más difícil, como a mantenerte constante durante el proceso, y es un último empujón de motivación antes de darlo por terminado. Siempre ten en tu mente una imagen de tu meta, y trata de sentirla, de vivirla, pero no te olvides de hacerla realidad. Todo toma tiempo, dinero, esfuerzo, sangre, sudor y lágrimas, pero, si no estás dispuesto a dar todo eso y más, ni siquiera te propongas algo en la vida. Así son las cosas, yo no hago las reglas.

Y esto sería todo. Sé que es un artículo corto, pero lo veo muy directo y sin mucho lío. Recordad que, si queréis que hable de algún tema, podéis sugerirlo y en cuestión de días lo tendréis.

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